miércoles, 5 de junio de 2013

7. Evaluando voy, evaluando vengo



En esta entrada os presentaré como fue mi evaluación en mis años de escolarización.
Mirando los tipos de evaluación: sumativa, continuada, cuantitativa y heteroevaluación, creo que mi evaluación fue sumativa. Un examen final, totalmente objetivo que evalúa simplemente lo que reflejas ese día en el examen. Respecto a normativa, ipsativa y criterial considero que experimenté sobretodo evaluaciones normativas que se basan en la norma y en la mediana de todo el alumnado. Considero que es más positivo que haya una evaluación continua en vez de jugártelo todo en un solo examen.

Con esto no quiero decir que lleve desde los primeros años de escuela haciendo solo un único examen a final de cada trimestre que valía por todo. Por supuesto que se me ha ido evaluando a lo largo de todos los cursos con ejercicios, redacciones y pequeños controles pero cuando llegué a la ESO y al Bachillerato por muy bien que hubieras hecho todo el resto, si el examen no lo aprobabas, no servía de nada.

He realizado diversas pruebas de diagnostico y exámenes de competencias. El primero que hice fue para entrar en una academia de idiomas. Las realizan para saber cuál es tu verdadero nivel de ese idioma para adjudicarte en un grupo u otro.

Durante las clases de lenguas he utilizado distintos instrumentos evaluativos. Test de elección múltiple en la academia de inglés solamente. Entrevistas orales también he realizado pero no tantos. El último fue en una prueba final de alemán. Tutorías con el profesor y trabajos en equipo la mayoría los he hecho en la universidad. En la escuela no hice demasiados, lo que sí hacía eran ejercicios en clase o redacciones que luego puntuaban. Pero no en bachillerato, en esos dos cursos puntuaban tan poco que acababas jugándotelo todo en los exámenes.

La prueba de lengua que recuerdo como algo distinto al resto fue la prueba de inglés de Selectividad. Me sorprendió y no me la esperaba de tal manera. ¿Por qué? Porque en bachillerato habíamos hecho ejercicios de más dificultad, lecturas con terminología más difícil, audios más difíciles de comprender, etc. Cuando llegué al examen me encontré con unos ejercicios que comparados con los que había realizado para preparar el examen era mucho menos complicado.

4 comentarios:

  1. Hola!
    Ara que ho dius, ja no hi pensava però és veritat! Si per molt que tinguessis bones notes a les pràctiques i controls dels temes, si a l'examen final no treies un mínim d'un 4.5 (al menys en el meu institut) no t'aprovaven! Quina ràbia que feia, quan treies un 4.25.

    Pel que fa al tema de les avaluacions, hem experimentat el mateix tipus d'avaluacions, sobretot les sumatives, continuades i jo, en alguns casos, també he experimentat la ipsativa.

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  2. ¡Pues que suerte! ¿No? jeje lo digo por lo que has comentado del examen de selectividad.

    Pues quería comentar que según mi experiencia, es cierto que la evaluación más común es la sumativa. Aunque yo creo que dependiendo del instituto en el que estudies sí que se da importancia a muchos otros factores a parte del examen final. Es decir, en la ESO o en el Bachillerato, yo creo que aunque el examen saliera mal y suspendieras, los profesores te habían seguido a lo largo de todo el curso y entonces sí que lo tenían en cuenta a la hora de poner la nota final, la nota del trimestre. ¿Sabes a lo que me refiero? No quería decirlo de esta manera, pero yo creo que el profesor era consciente de las capacidades de cada uno y si el día del examen lo hacías fatal, podian "hacer la vista gorda" si habías seguido el curso y hecho todo lo que se te pedía. ¿No crees? Yo tengo un poco esa sensación! Entonces hablaríamos de una evaluación sumativa... Pero continuada. Jaja, ¿tiene sentido?

    Buen fin de semana Marina!

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  3. Hola!

    En cuanto a evaluació he experimentado más o menos los mismo tipos que tu. Tienes toda la razón del mundo cuando dices que en un examens se reflaja únicamente ese día del examen. Un mal día, un dolor de cabeza o un día vacío de inspiración puede hacer que suspendas una asignatura y no tiene porque ser que no hayas adquirido los conocimientos de todo el curso.
    Creo que se tendría que poner más énfasis en las prácticas que se realizan durante el curso y no solo evaluar una única prueba.

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  4. Primero de todo decirte que cada vez me gustan mas tus títulos y tus entradas! :)

    A mi también me pasaba en muchas asignaturas, que aunque había una avaluación continuada, después suspendías el examen y... de nada había servido el trabajo anterior. Creo que esa no tendría que ser la finalidad de un examen, ya que no siempre el examen demuestra tus conocimientos, puede pasar que te quedes en blanco o que tengas un mal día. Pero bueno, ¿gafes del oficio no? También es difícil decir que aunque se suspenda un examen, todos aprobados. ¿Entonces qué sentido tiene hacerlo? Supongo que algo falla, quizás el tipo de examen, no lo sé la verdad.

    Hasta pronto!

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