Habitación en Babel
jueves, 13 de junio de 2013
9. Good bye, good bye
Esta es la última
entrada del blog. Para despedirnos os contaré
un poco mi experiencia en línea. Nunca he aprendido
ninguna lengua online pero sí que la red me ha servido de
mucha ayuda y he utilizado diversos recursos para mejorar mi alemán. Blogs como Alemánsencillo, Cannoo (recurso
sobre los verbos alemanes), diccionarios como Pons, Wordreference o Google
Translate han formado parte de mi EPA.
De mi
Entorno Virtual de Aprendizaje forma parte Moodle desde hace 3 años. En mis años de ESO y Bachillerato nunca
imaginé que podría existir tal plataforma para compartir materiales y
recursos entre profesores y alumnos. Un lugar donde todo lo relacionado con tus
estudios se encuentra disponible día y noche en la red.
¿Redes sociales? Soy la diosa
de las redes sociales. La primera que usé fue Myspace y al poco tiempo
me uní a Fotolog, (ya no recuerdo
cuantos fotologs distintos me creé). Hará unos dos o tres años me uní a Facebook y hace unos dos a Twitter. Después de Twitter vino Instagram y más tarde Pinterest.
Hoy
mismo, he abierto cuenta en Vine (por favor uníos,
necesito amigos). Retomando el hilo, ninguna de estas redes las he usado con un
fin educativo por lo que a las lenguas se refiere.
Lectores,
lectoras, blogueros del mundo y usuarios de Vine (porfi, porfi), espero que mis
experiencias os hayan sido útiles o por lo menos os hayan
entretenido.
Ha sido
un placer,
Yours
sincerelly.
8. Experiencias
Esta es
una de las últimas entradas del blog. Hoy
hablaré de mi experiencia con
distintos recursos para el aprendizaje de lenguas. Los dividiré en los siguientes grandes grupos: comprensión oral, expresión oral, comprensión lectora y expresión escrita.
Empezando
por la comprensión oral, he realizado desde que
inicié mis estudios de inglés, diversos tipos de ejercicios para mejorar la comprensión lectora de esta lengua. Audios (los famosos listenings) sobre los que luego teníamos que responder una serie de preguntas (normalmente tipo
test), en alguna ocasión escuché canciones en inglés durante la clase y los
alumnos rellenábamos los huecos de los lyrics. No recuerdo haber usado Youtube
ni nada parecido en las clases de inglés durante el colegio.
Pero sí recuerdo en otras asignaturas de la universidad, como
Idioma Anglès 1-2 o 3-4 haberlo hecho. Algunas veces hemos tenido que ver
conferencias en inglés para luego realizar un
trabajo o comentarlo en clase.
Pasando
ahora a la expresión oral, no tengo muchas
experiencias, tan solo los típicos speakings que realizaba en la academia de inglés en el que nos presentábamos,
debatíamos temas diversos o hacíamos “Compare&Contrast”. Este ejercicio se basaba en la observación de dos imágenes que teníamos que comparar con un compañero.
En
comprensión lectora normalmente leíamos textos diversos, a veces en voz alta, y luego realizábamos tests o ejercicios de multiple choice. También he realizado ordenación de parágrafos o esquemas (pero esto último no en inglés).
Finalmente,
respecto a la expresión
escrita, he realizado varios talleres de escritura. Normalmente nos leíamos un texto, que solía ser siempre un poema, lo analizábamos individualmente y posteriormente debatíamos lo que cada uno había interpretado
miércoles, 5 de junio de 2013
7. Evaluando voy, evaluando vengo
En esta entrada os presentaré como fue mi evaluación en mis años de escolarización.
Mirando los tipos de evaluación: sumativa, continuada, cuantitativa y heteroevaluación, creo que mi evaluación fue sumativa. Un examen final, totalmente objetivo que evalúa simplemente lo que reflejas ese día en el examen. Respecto a normativa, ipsativa y criterial considero que experimenté sobretodo evaluaciones normativas que se basan en la norma y en la mediana de todo el alumnado. Considero que es más positivo que haya una evaluación continua en vez de jugártelo todo en un solo examen.
Con esto no quiero decir que lleve desde los primeros años de escuela haciendo solo un único examen a final de cada trimestre que valía por todo. Por supuesto que se me ha ido evaluando a lo largo de todos los cursos con ejercicios, redacciones y pequeños controles pero cuando llegué a la ESO y al Bachillerato por muy bien que hubieras hecho todo el resto, si el examen no lo aprobabas, no servía de nada.
He realizado diversas pruebas de diagnostico y exámenes de competencias. El primero que hice fue para entrar en una academia de idiomas. Las realizan para saber cuál es tu verdadero nivel de ese idioma para adjudicarte en un grupo u otro.
Durante las clases de lenguas he utilizado distintos instrumentos evaluativos. Test de elección múltiple en la academia de inglés solamente. Entrevistas orales también he realizado pero no tantos. El último fue en una prueba final de alemán. Tutorías con el profesor y trabajos en equipo la mayoría los he hecho en la universidad. En la escuela no hice demasiados, lo que sí hacía eran ejercicios en clase o redacciones que luego puntuaban. Pero no en bachillerato, en esos dos cursos puntuaban tan poco que acababas jugándotelo todo en los exámenes.
La prueba de lengua que recuerdo como algo distinto al resto fue la prueba de inglés de Selectividad. Me sorprendió y no me la esperaba de tal manera. ¿Por qué? Porque en bachillerato habíamos hecho ejercicios de más dificultad, lecturas con terminología más difícil, audios más difíciles de comprender, etc. Cuando llegué al examen me encontré con unos ejercicios que comparados con los que había realizado para preparar el examen era mucho menos complicado.
miércoles, 29 de mayo de 2013
6. Currículum
Mis lenguas extranjeras son el inglés y el alemán.
O por lo menos le ponga ganas e ilusión al alemán.
Mis clases de inglés durante la ESO y durante el bachillerato, y mis clases de alemán fuera de la escuela se planificaban de la misma manera, de una manera estructural y situacional.
Aumentaba el nivel a medida que el libro avanzaba. Se presentaban los contenidos de menor a mayor dificultad. Realizábamos actividades de lectura y comprensión oral así como actividades a partir de diálogos a o basadas en diferentes contextos de uso de la lengua.
La gramática y las estructuras sintácticas siempre seguían un orden de menor a mayor dificultad. Lo primero que se aprende de gramática en las clases de inglés, por ejemplo, es el Present Simple y el Present Continuous. A medida que avanzaba el libro y con él, el curso, se trataba el Past Simple y el Futur auque esto solo se hacia en la ESO y no en Primaria. En Bachillerato aparte de repetir todo lo estudiado en los cursos anteriores (año tras año repitiendo lo mismo) se lanzaban al abismo y hacían lo que nunca creímos que harían: enseñar algo distinto. Present Perfect Continuous, Past Perfect, Past Perfect Continuous u otras combinaciones más. Toda una locura... Un avance.
Respecto al vocabulario y a las estructuras comunicativas sucedía lo mismo: empezábamos con vocabulario sencillo y de uso frecuente en situaciones comunes del día a día y se acababa con vocabulario menos habitual y de mayor dificultad. Esta dificultad variaba obviamente dependiendo del curso del que se tratara.
Os muestro ahora como estaba dividido mi libro de inglés de 2n de ESO:
Echando un vistazo también al índice del primer libro de alemán que tuve y al mismo libro de inglés podemos ver que se dividen por: gramática, vocabulario, comprensión oral y comprensión escrita. Y ambos dedican una parte de refuerzo de todo lo aprendido a final de cada unidad.
5. ¿Hacia dónde enfocamos?
Antes de empezar a escribir la entrada y al ver la cantidad de enfocamientos y maneras de organizar una clase, no entiendo como la mayoría de clases que he hecho a lo largo de mi escolarización han sido todas planteadas de la misma manera. (programación por objetivos)
La programación por objetivos es el enfocamiento más tradicional que se ha usado en la enseñanza de las lenguas maternas. Se caracteriza por dividir el tema de aprendizaje en subunidades, en formular los objetivos al estudiante y en describir conductas empíricas observadas.
Existe también (ojo, que voy) la taxonomía de Bloom, la cual clasifica los objetivos de aprendizaje y elabora taxonomías. Cada uno de estos, en tres: cognitivo ( subdividido en 6 más), afectivo y psicomotriz.
Estos niveles dependen de la consecución del anterior.
Con este enfocamiento, creo no recordar ninguna de mis clases. Ni con este ni con el resto. Nada de estudio de casos ( en la universidad descubrí lo que eran) ni proyectos, ni cualquier cosa un poco distinta del típico:
"profesor explicando materia, alumnos escuchando, alumnos copiando o resumiendo la materia del libro, alumnos haciendo ejercicios, profesor observando como repetimos el ejercicio en la pizarra, profesor corrigiendo al alumno en rojo, alumno se va a casa sin saber el porqué de la corrección."
Suspiro. Sigo.
Recuerdo también las clases de catalán y castellano, con prácticas de análisis gramatical claramente deductivas.
Ejemplificación de la norma / Ejemplificación con casos concretos / Aplicación en los ejercicios / Evaluación
Estas clases, y el resto, eran totalmente individualistas, sobretodo durante los dos años de Bachillerato en los que se suele trabajar de forma más individual todavía ya que todo lo que se hace va enfocado a los exámenes de Selectividad. ( Si no la haces, te aguantas y apechugas con el método pro-Selectividad). Cabe decir también que no me imagino una clase de catalán y castellano haciendo tareas de análisis gramatical de manera inductiva pero sí me parece interesante hacerlo con las lenguas extranjeras. Sería una manera interesante de aprender y de hecho creo que lo habré hecho alguna que otra vez. Empezar leyendo un texto y que los alumnos descubran cuál es la estructura o la forma verbal que se va repitiendo para saber qué es lo que se va a tratar en esa clase o descubrir cómo funciona esa misma forma.
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miércoles, 15 de mayo de 2013
4. Metodología
No
tengo muchos recuerdos en cuanto a la metodología que experimenté
durante las clases de lengua en primaria pero tal y como comenté en la
entrada anterior, las clases de lengua catalana y de lengua
castellana se basaban en las explicaciones de gramática y la posterior
práctica de los ejercicios. Recuerdo unas asignaturas llamadas
Complementaria de Català y Complementaria de Castellano en las que
realizábamos ejercicios de ortografía como el uso de la b y la v, los
diptongos, la acentuación, etc. Cada dos semanas, en estas asignaturas
analizábamos la métrica de los poemas. (Gramática-Traducción)
La ESO y el bachillerato los pasé haciendo árboles sintácticos, dictados, identificando los diferentes tipos de subordinadas así como resumiendo cada semana el tema de literatura que tocaba. Destaco solo las clases de lengua castellana de Bachillerato en las que seguíamos muy poco lo que dictaba el libro y la profesora seguía su propio esquema para explicarnos el temario y todos aprendimos en un curso todo lo que habíamos arrastrado durante la ESO.
Las clases de inglés en primaria, al contrario que durante la ESO y el Bachillerato, eran clases divertidas: cantábamos canciones, hacíamos juegos de vocabulario, elaborábamos un libro de actividades todos juntos, etc (aprenentatge coparatiu y enfocament per tasques). Lo mismo pasaba con las clases de francés que además representaban escenas cotidianas.
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